Casamorati tiene su origen en una casa de perfumes que Claudio Casamorati creó en Bolonia en el siglo XIX. La marca se registró en 1888 y era conocida por sus perfumes y jabones. En 2009, Xerjoff recuperó este capítulo de la historia de la perfumería italiana. Las creaciones actuales retoman la elegancia de otras épocas y la reinterpretan de forma contemporánea.